A Nicolás Aiziczon no le gusta usar la palabra fusión para definir su música, pero no encuentra otra que se ajuste mejor a su proyecto Foot Massage. Hoy estrenará su flamante primer disco: "María".
Desde la electrónica recorre estilos distintos como el jazz, la bossa nova o el tango, sumando elementos del house y el lounge. Chill out con libertad, dice él que tiene el disco que presentará desde las 20.30 en el patio de El árbol de Galeano (Rivadavia 435), con entrada gratuita.
"Con este disco me recibí de músico, productor, mánager...", dice al aludir a las dificultades de producir en Tucumán. Él empezó a grabar "María" en 2008, y en el camino, además de complicaciones de todo tipo, fue mutando la idea original. En el trabajo participan 11 músicos, aunque el proyecto tiene cierta estabilidad con dos de ellos: Marina García Navarro (voz) y Lisandro García (saxo). Aiziczon se encarga, además de la composición, de los teclados y las programaciones.
"En las composiciones no planteo una ruptura entre géneros musicales. Es un proceso de experimentación al que por fin este año le encontré la vuelta después de tanto tocar y probar", explica.
Foot Massage es un proyecto solista en el que condensa distintas facetas y características. "Trabajo mucho en fiestas privadas, y ahí hago más jazz y bossa, con versiones de temas de otros autores. La parte más artística, cuando toco en teatros o pubs, es la que incluye mis temas y más diversidad de estilos. Pero no lo separo porque las dos cosas forman parte de una misma idea. Foot Massage es todo eso junto", define.
Aiziczon cree que tal como están las cosas llegó tarde a la historia con su disco. "Hoy no se vende nada, lo hago porque un músico sin material para mostrar no termina de ser músico -destacó-. Por eso tampoco me preocupo demasiado si lo bajan de internet, aunque el esfuerzo haya sido enorme y le haya dado mucho valor al disco como objeto".